Esta es la clave de la vida: la capacidad de reflejar, la capacidad de conocerte a ti mismo, la capacidad de pausar un segundo antes de reaccionar automáticamente. Si puedes conocerte de verdad, comenzarás el viaje de la transformación.
Eres el luminoso misterio en el que surge y se desvanece todo el universo con sus formas y fenómenos. Cuando amanece este reconocimiento, hay una transformación completa de tu yo personal en tu yo universal... la pérdida total de todo miedo, incluso el de la muerte. Has llegado a ser un ser que irradia amor del mismo modo en que el sol irradia luz. Has llegado, por fin, al lugar desde el cual comenzó tu viaje.
Es difícil cambiarse a uno mismo. No podemos esperar que otras personas cambien para que nos sintamos mejor. Tenemos que hacer el viaje nosotros mismos.
El viaje hacia adentro consiste en encontrar tu plenitud propia, algo que nadie más puede quitarte.