Cada religión ha ayudado a la humanidad. El paganismo aumentó en el ser humano la luz de la belleza, la amplitud y la altura de su vida, su objetivo de una perfección de múltiples facetas; el cristianismo le dio alguna visión del amor divino y la caridad; el budismo le ha mostrado un camino noble para ser más sabio, más amable y más puro; el judaísmo y el islam le enseñan a ser fiel religiosamente en la acción y devoto de Dios con celo; el hinduismo le ha abierto las mayores y más profundas posibilidades espirituales.
Nuevas criaturas sensibles llenaron las profundidades invisibles; la gloria y la rapidez de la Vida corrieron en la belleza de las bestias.
El objetivo más alto del ser estético es encontrar lo Divino a través de la belleza; el Arte más elevado es aquel que, mediante un uso inspirado de una forma significativa e interpretativa, abre la puerta del espíritu.