En la compasión reside la verdadera fuerza del mundo.
Ten compasión por todos los seres, ricos y pobres por igual; cada uno tiene su sufrimiento. Algunos sufren demasiado, otros demasiado poco.
Al haber abandonado el acto de tomar vida, absteniéndonos de matar, habitamos sin violencia, con el cuchillo dejado a un lado, escrupulosos, llenos de misericordia, temblando de compasión por todos los seres sintientes.
¡Oh hombres! Pueden tomar la vida con facilidad, pero recuerden que ninguno de ustedes puede dar vida. Así que tengan misericordia, tengan compasión. Y no olviden nunca que la compasión hace el mundo noble y hermoso.