En una persona que comprende el sí mismo no puede haber ego, no puede haber odio hacia nadie. Solo puede haber amor, y compasión para quienes son desafortunados. Ese es el conocimiento de la verdad.
Si una persona espiritual tiene amor, paz, autocontrol y compasión, podemos entender que en realidad está conectada correctamente con sus raíces...
No hay solución para preocuparse excepto encontrar la paz, el amor y la compasión en nosotros mismos y ser instrumentos de esa compasión conectándonos con esa fuente que armoniza todo.
Esencialmente, la entidad viviente dentro de la existencia material tiene dos opciones: ser un títere de maya en las cuerdas de los tres modos de la naturaleza material, o ser un títere de Krishna en las cuerdas de Su amor y compasión.