En la medida de lo posible, todos en la familia deberían comer juntos.
Hijos, deberíamos visitar de vez en cuando las casas de los pobres, los orfanatos y los hospitales. Deberíamos llevar con nosotros a los miembros de nuestra familia y ofrecer ayuda, ocupándonos del bienestar de los internos. Una palabra dicha con amor y preocupación les dará más consuelo que cualquier cantidad de dinero. Eso también hará que se expandan nuestros corazones.
Niños: aparten al menos media hora por la mañana y por la tarde para prácticas espirituales. Después del baño por la mañana, la familia debe sentarse junta y adorar. La archana puede realizarse cantando los 108 o 1000 Nombres de la Devi o de nuestra deidad elegida. También podemos cantar nuestro mantra, meditar o cantar himnos en este momento.
Niños, si podemos hacer diariamente la archana de los 1000 Nombres de la Divina Madre con devoción, creceremos espiritualmente. Nunca habrá falta de lo esencial de la vida, comida y ropa, en una familia que recite los 1000 Nombres con devoción.
La paz no es solo la ausencia de guerra y conflicto; va mucho más allá. La paz debe fomentarse dentro del individuo, dentro de la familia y dentro de la sociedad. Simplemente trasladar las armas nucleares del mundo a un museo no traerá por sí mismo la paz mundial. Primero deben eliminarse las armas nucleares de la mente.