Si quieres ver qué tan iluminado estás, ve a pasar una semana con tu familia.
Si crees que estás iluminado, ve a pasar una semana con tu familia.
Cuando ves al amado por todas partes, todos son familia y en todas partes hay amor.
Cuando te haces mayor, todo cambia: tu cuerpo cambia, tu familia cambia. Ya no puedes hacer lo que siempre has hecho. Y entonces, o puedes quejarte de que las cosas cambian, o puedes estar conforme. En lugar de quejarte, puedes decir: «¡Oh, sííí! ¡Mira todo este cambio!» Puedes recibirlo con alegría.