La libertad sola no basta sin luz para leer de noche, sin tiempo ni acceso al agua para regar tu granja, sin la capacidad de pescar para alimentar a tu familia.
Mi familia me descuidó porque los decepcioné: me escapé de que me forzaran a un matrimonio arreglado, lo cual fue un gran golpe para ellos.
A menudo me he preguntado si una persona está justificada al descuidar a su propia familia para luchar por oportunidades para los demás.
Ser padre de una nación es un gran honor, pero ser padre de una familia es una alegría mayor.