Si eres quien recibe la felicidad, obtienes miseria; si eres quien da felicidad, obtienes alegría y amor.
La prisa por disfrutar le roba la alegría a la vida y solo niega la felicidad y la libertad del aquí y ahora.
La felicidad depende solo de tu mente. Cuando la mente está libre de impresiones pasadas y anhelos futuros, la felicidad está allí.
Cuando ves la felicidad en la felicidad de los demás, entonces es cuando serás verdaderamente feliz.
Cuando estás en contacto con el Ser Interior, entonces, independientemente del estado externo, permaneces en un estado perpetuo de felicidad.
En la alegría, en la paz, en ese apacible estado interior, encontrarás la felicidad.
No pospongas tu felicidad hasta alguna fecha futura perfecta. Sé feliz ahora; mañana se encargará de sí misma.
¡Vendes tu felicidad por migajas! ¡Vendes tu sonrisa por monedas! Te digo que no vale la pena. El mundo entero no vale tu sonrisa. Incluso si te hicieran rey o emperador del mundo, no vale la pena regalar tu sonrisa.
He recibido y quiero dar. Este es el camino hacia la felicidad y la satisfacción.
¡Contentamiento y felicidad! Haz todo con alegría. Camina, habla, siéntate con alegría; incluso si te quejas de alguien, hazlo con alegría.