Un hombre exitoso tiene las siguientes cualidades: una sonrisa que no muere; paciencia; mente sin miedo; amor; autoconfianza; amor por todos.
Ten «espera eterna», paciencia infinita. Cuando tienes paciencia infinita, te darás cuenta de que Dios te pertenece. Ya sea por la conciencia o por la práctica, llegas al mismo lugar.
La fórmula correcta es paciencia en la mente y dinamismo en la acción.
No te pongas ansioso por el éxito; si tu objetivo está claro y tienes paciencia para avanzar hacia él, la naturaleza te apoyará.
Donde haya sinceridad y talento, la gente los reconoce. Puede tomar algún tiempo, pero debemos tener paciencia y mantenernos firmes en nuestra pasión.