En la sadhana, la paciencia desempeña un papel importante.
La paciencia es una gran virtud que necesita cultivarse. Uno debe prestar siempre atención a la propia determinación, los esfuerzos sinceros, la paciencia, la regularidad y la naturaleza amorosa. Procura siempre estar vigilante para que las fuerzas contrarias no tomen el control.
El primer principio para aprender a estar quieto es la práctica regular; el segundo es la paciencia; el tercero es la observación; y el cuarto es el análisis.