El amor es el denominador común que une a todas las personas, sin importar qué religión tengan.
Alma, si quieres aprender secretos, tu corazón debe olvidar la vergüenza y la dignidad. Eres el amante de Dios, y aun así te preocupas por lo que la gente dice.
Carga el barco y zarpa. Nadie sabe con certeza si la embarcación se hundirá o llegará al puerto. La gente prudente dice: «No haré nada hasta que pueda estar seguro». Los comerciantes saben mejor. Si no haces nada, pierdes. No seas uno de esos comerciantes que no se arriesgan al océano.
Empieza un proyecto enorme y necio, como el de Noé… no hace absolutamente ninguna diferencia lo que la gente piense de ti.
Es como si un rey te hubiera enviado a un país para realizar una tarea especial y específica. Vas al país y cumples cien otras tareas, pero si no has realizado la tarea para la que te enviaron, es como si no hubieras hecho nada. Así que las personas han venido al mundo para tareas particulares, y ese es nuestro propósito. Si no lo cumplimos, no habremos hecho nada.