La desesperación divina es el comienzo del despertar espiritual porque da lugar a la aspiración por la realización de Dios.
Solo existe lo Infinito y es Real; lo finito pasa y es falso. La ocurrencia original en el Más Allá causó el aparente descenso de lo Infinito al reino de lo finito aparente. Este es el Misterio Divino y el Juego Divino en el que la Conciencia Infinita juega para siempre en todos los niveles de la conciencia finita.
El amor divino nos hace fieles a nosotros mismos y a los demás... El amor divino es la solución a nuestras dificultades y problemas. Nos libera de todo tipo de ataduras. Nos hace hablar con verdad, pensar con verdad y actuar con verdad. Nos hace sentirnos uno con todo el universo. El amor divino purifica nuestros corazones y glorifica nuestro ser.
Dios y el amor son idénticos, y quien tiene amor divino ha recibido a Dios.
El arte es algo divino. Solo puede expresarse correctamente si se le opone, para sacar a la luz su belleza interior que yace detrás.
Ser alegre es un arte divino.
Una mente rápida está enferma. Una mente lenta está sana. Una mente quieta es divina.
La esencia de la espiritualidad no consiste en un interés especializado o estrecho por alguna parte imaginada de la vida, sino en una actitud iluminada hacia todas las diversas situaciones que se presentan en la vida. Abarca e incluye toda la vida. Todas las cosas materiales de este mundo pueden ponerse al servicio del juego divino, y cuando se subordinan así, se vuelven auxiliares para la afirmación del espíritu.
Cuando rompo Mi Silencio, el impacto de Mi Amor será universal y toda la vida en la creación sabrá, sentirá y recibirá de ello. Ayudará a cada individuo a liberarse de su propia esclavitud, a su manera. Soy el Divino Amado que te ama más de lo que tú jamás podrías amarte a ti mismo. La ruptura de Mi Silencio te ayudará a ayudarte a ti mismo al conocer tu verdadero Yo.