Sri Chinmoy Citas sobre la gratitud
La gratitud es la fuerza creativa, la madre y el padre del amor. Es en la gratitud donde existe el amor real. El amor se expande solo cuando hay gratitud. El amor limitado no ofrece gratitud. El amor limitado queda inmediatamente atado a algo: a deseos constantes o a demandas constantes. Pero cuando es amor ilimitado, amor constante, entonces la gratitud aparece en primer plano. Este amor se vuelve toda gratitud.
Las cosas que más merecen nuestra gratitud simplemente las damos por hecho. Sin aire no podemos vivir más de un minuto o dos. Cada día respiramos hacia adentro y hacia afuera, pero, ¿alguna vez nos sentimos agradecidos por el aire? Si no bebemos agua, no podemos sobrevivir. Incluso nuestro cuerpo está compuesto en gran parte por agua. Pero, ¿le damos algún valor al agua? Cada mañana, cuando abrimos los ojos, vemos al sol bendiciéndonos al ofrecernos luz y energía vital, que tanto necesitamos. Pero, ¿le damos las gracias al sol?
La gratitud es lo más dulce en la vida de un buscador—en toda vida humana. Si hay gratitud en tu corazón, entonces habrá una dulzura tremenda en tus ojos.
La gratitud no es solo una palabra; no es solo un concepto. Es el aliento vivo de tu verdadera existencia en la tierra.
Servimos al mundo con el alma. La recompensa que recibiremos por nuestro servicio será en la moneda de la gratitud: la gratitud de Dios, la única gratitud.
Si tienes verdadera gratitud, se expresará automáticamente. Se verá en tus ojos, alrededor de tu ser, en tu aura. Es como la fragancia de una flor. En la mayoría de los casos, si hay una flor hermosa, la fragancia estará allí naturalmente. La flor y su fragancia no pueden separarse.
La gratitud es felicidad pura. La felicidad es perfección segura.
En la vida espiritual, la forma más fácil de conquistar el ego es ofrecer gratitud a Dios durante cinco minutos al día. Si no puedes ofrecer gratitud durante cinco minutos, entonces dilo durante un minuto. Ofrece tu gratitud a Dios. Entonces sentirás que dentro de ti crece una flor dulce, fragante y hermosa. Esa es la flor de la humildad.
La cualidad de bien más importante y más significativa en nuestra vida humana es la gratitud. Desafortunadamente, de alguna manera logramos no expresarla ni en nuestros pensamientos ni en nuestras acciones. Desde el principio de nuestra vida, de alguna manera aprendimos a no expresarla. Así que tenemos la menor cantidad de aquello que más necesitamos para convertirnos en una mejor persona.
Mi gratitud de corazón es la plenitud de mi vida.
Cuando la gratitud de tu corazón sale a la luz, cuando te vuelves toda gratitud, esta gratitud es como un flujo, un flujo de conciencia. Cuando tu conciencia está fluyendo, siente que ese flujo de gratitud es como un río que riega la raíz del árbol y al propio árbol. Siempre es a través de la gratitud que tu río de conciencia crecerá y regará el árbol de la perfección dentro de ti.
