Tampoco el buscador alcanzará su meta a menos que sacrifique todas las cosas. Es decir, todo lo que haya visto, oído y entendido (antes) debe dejarlo de lado, para poder entrar en el Reino del Espíritu, que es la Ciudad de Dios.
Una lengua amable es el imán de los corazones de los hombres. Es el pan del espíritu; reviste las palabras de significado; es la fuente de la luz de la sabiduría y la comprensión…
¡Oh, hijos de los hombres! El propósito fundamental que anima la Fe de Dios y Su Religión es salvaguardar los intereses y promover la unidad de la raza humana, y fomentar el espíritu de amor y compañerismo entre los hombres.