Así como cuando llega la primavera, la Naturaleza celebra; cuando llega Navaratri, el Espíritu celebra.
El conocimiento que une el amor y la sabiduría, que eleva el espíritu, es espiritualidad. El conocimiento que te da una visión amplia y un corazón grande es espiritualidad.
Tanto una princesa como un mendigo pueden sentirse generosos. La generosidad es la cualidad del espíritu. Cuando te sientes generoso, tu vida se vuelve abundante, llena de compasión y amor.
¿Cómo salimos de nuestra mente pequeña? Cuando investigamos el núcleo de nuestra existencia. ¿Qué es la vida? ¿Quién soy yo? Este espíritu de autoindagación puede despertar algo dentro de ti.
La vida es más que la materia. Si fuera solo materia, no habría necesidad de consuelo. La materia no siente consuelo ni incomodidad, belleza ni fealdad, amor ni compasión, alegría ni tristeza. ¿Acaso una silla alguna vez se sentiría triste o feliz? No, la materia no tiene esos valores más finos. Pertenecen al reino del espíritu. Pero la vida también es más que el espíritu. Si fuera solo espíritu, no habría necesidad de agua, comida o descanso. La vida humana es una combinación de ambas: materia y espíritu.
La celebración ocurre cuando la mente se une con el espíritu.