Si la meta es realizar al Ser Supremo, debes volverte sin ego. Eso requiere esfuerzo propio. El sadhak debe trabajar duro. Debe orar sinceramente para la eliminación de las tendencias negativas. Esta oración no es para lograr algo ni para cumplir deseos. Es ir más allá de todos los logros. Es trascender todos los deseos.
Considera cualquier trabajo que hagas como un trabajo que proviene de la voluntad de Dios.
Ni un solo grano de la comida que comemos se hace puramente con nuestro propio esfuerzo. Lo que nos llega en forma de alimento es el trabajo de otros, la generosidad de la Naturaleza y la compasión de Dios. Incluso si tenemos dólares, todavía necesitamos comida para saciar nuestro hambre. ¿Podemos comer dólares? Por lo tanto, nunca comas nada sin antes orar con humildad.
Si realizas tu trabajo viéndolo como tu dharma, tus acciones se vuelven sagradas.
Cualquier trabajo que hagamos, nuestra mente debe estar centrada en Dios.
Hoy la gente vive para trabajar en vez de trabajar para vivir. Han olvidado su verdadero objetivo en la vida. En consecuencia, han olvidado su dharma. No hay comunicación entre corazones, no hay compartir. Al perder el contacto con los corazones de los demás, nos volvemos totalmente aislados. Pero en verdad no somos islas aisladas: somos eslabones que forman una sola cadena.
Canta tu mantra mientras trabajas. Así, la mente quedará enfocada continuamente en Él.