La forma más fácil de eliminar el efecto del karma es recordar al Señor. Ofrece tanto lo bueno como lo malo, todo lo que hay dentro de ti, al Señor.
Cada individuo está sujeto al efecto del karma; nadie puede evitarlo.
Que todo suceda como voluntad divina. Todos están atados por el hilo del karma. Solo sé una cosa: Dios lo está haciendo todo y es para el bien de todos.
Hijo mío, ¿qué hacer? Primero debes tener paciencia. Recuerda: todos están atados a su karma. Sin embargo, hay un pequeño libre albedrío. Aun así, no te preocupes. Hay Uno que siempre está listo para cuidarte. Confía en Dios. Ámalo.
Ni tú eres el maestro ni tú eres el dueño. Solo eres un servidor. Deja el resultado de todo karma en manos del Señor y vive sin preocupaciones.