Siéntete en deuda. Siéntete agradecido. Entonces la abundancia crece.
Es un gran arte tener abundancia de conocimiento y experiencia: conocer la riqueza de la vida, la belleza de la existencia, las luchas, las miserias, la risa, las lágrimas; y aun así mantener tu mente muy simple; y solo puedes tener una mente simple cuando sabes cómo amar.
La abundancia, como todo lo demás en el universo, es simplemente una disposición específica de energía e información. Con nuestra intención, podemos cambiar la energía, añadir nueva información y manifestar lo que queramos, necesitemos o deseemos. La abundancia es ilimitada, sin límites y siempre está disponible.
El amor engendra valentía, la moderación crea abundancia y la humildad genera poder.
Si piensas bien de los demás, también hablarás bien de los demás y con los demás. De la abundancia del corazón habla la boca. Si tu corazón está lleno de amor, hablarás de amor.
La esencia de la fe es la escasez de palabras y la abundancia de acciones.
No lo que tenemos, sino lo que disfrutamos, constituye nuestra abundancia.
Mi intención de hoy es expandir el flujo de la abundancia a través de la energía de la gratitud.
Cuando todo está en abundancia, ocurre la desapasionamiento. Y cuando hay desapasionamiento, todo llega en abundancia.
La buena noticia es que, en el mismo instante en que decides que lo que sabes es más importante que lo que te han enseñado a creer, habrás cambiado de marcha en tu búsqueda de la abundancia. El éxito viene de dentro, no de fuera.
Sé moderado para saborear en abundancia las alegrías de la vida.
En presencia de tu Satguru, el conocimiento florece; la tristeza disminuye; sin ninguna razón, la alegría brota; la carencia disminuye, la abundancia amanece y todos los talentos se manifiestan.
Piensa en la Abundancia Divina como una lluvia poderosa y refrescante. Cualquier recipiente que tengas a mano la recibirá. Si sostienes una taza de lata, recibirás solo esa cantidad. Si sostienes un cuenco, se llenará. ¿Qué tipo de recipiente estás ofreciendo a la Abundancia Divina?
Haz de tu hogar el hogar de Dios y habrá luz, amor y abundancia.
Nuestra codicia proviene de nuestro miedo a que no tendremos suficiente: ya sea dinero o amor, de lo que nos aferramos. El yoga nos enseña a soltar esos miedos y así darnos cuenta de la abundancia que nos rodea y vive dentro de nosotros.
Cuando estás infinitamente en deuda por tu cuerpo, por el Conocimiento, por las cosas que has recibido y por tu propia vida, entonces te deleitas en la abundancia del Creador.
Jesucristo ha tomado la delantera en el camino de la cruz. Él ha sufrido primero. No nos empuja hacia el sufrimiento, sino que lo comparte con nosotros, queriendo que tengamos vida y que la tengamos en abundancia.
Los pobres de Estados Unidos y del mundo son tus hermanos y hermanas en Cristo. Nunca debes conformarte con dejarlos solo las migajas del banquete. Debes tomar de tu sustancia, y no solo de tu abundancia, para ayudarlos. Y debes tratarlos como huéspedes en tu mesa familiar.
La fuente de toda abundancia no está fuera de ti. Es parte de quién eres.