Están tan acostumbrados a pensar en ustedes mismos como cuerpos que tienen conciencia que no pueden imaginar la conciencia como si tuviera cuerpos. Una vez que te das cuenta de que la existencia corporal no es más que un estado de la mente, un movimiento en la conciencia, y que el océano de la conciencia es infinito y eterno, y que cuando estás en contacto con la conciencia, tú eres solo el testigo, entonces podrás retirarte más allá de la conciencia por completo.
Hasta que podamos mirar al miedo y aceptarlo como la sombra de la existencia personal, como personas que estamos destinados a temer.
Primero debes darte cuenta de que tú eres la prueba de todo, incluso de ti mismo. Nadie puede probar tu existencia, porque su existencia debe ser confirmada primero por ti. Tu ser y tu saberte no le deben nada a nadie. Recuerda: estás completamente por tu cuenta. No vienes de algún lugar, no vas a ningún lugar. Eres ser atemporal y conciencia.