Un necio que reconoce su propia ignorancia es, en ese sentido, un hombre sabio; pero un necio que se considera sabio es lo que realmente se llama necio.
La noche más oscura es la ignorancia.
La causa de todo dolor y sufrimiento es la ignorancia.
La sabiduría ilumina la oscuridad de la ignorancia.
Ver el Camino es como entrar en una habitación oscura con una antorcha; la oscuridad se aparta al instante, mientras que solo permanece la luz. Cuando se alcanza el Camino y se ve la verdad, la ignorancia desaparece y la iluminación permanece para siempre.
Es la ignorancia la que sofoca, y es la negligencia la que lo vuelve invisible. El hambre del deseo contamina el mundo, y el dolor del sufrimiento causa el mayor temor.