Para estar libre de la ignorancia necesitas conocimiento. La mente debe volverse hacia adentro. El silencio lleva la mente hacia adentro y te ayuda a reconocer quién eres.
Si en la soledad te bombardean tantos pensamientos, estás en la ignorancia. Si estás en calma incluso en medio de una multitud, entonces estás en el conocimiento.
Cuando hay una fuente de colores, ellos le añaden encanto a tu vida. En la ignorancia, las emociones son una molestia; en el conocimiento, las mismas emociones añaden colores... ¡disfruta el día con Sabiduría!