Maimónides Citas sobre la naturaleza
Ten en cuenta que las dificultades que llevan a la confusión en la pregunta sobre cuál es el propósito del Universo o de cualquiera de sus partes surgen de dos causas: primero, el hombre tiene una idea errónea de sí mismo y cree que todo el mundo existe solo en su beneficio; segundo, ignora tanto la naturaleza del mundo sublunar como la intención del Creador de dar existencia a todos los seres cuya existencia es posible, porque, sin duda, existir es bueno.
En el reino de la Naturaleza no hay nada sin propósito, trivial o innecesario.
A veces la verdad brilla con tanta intensidad que la percibimos tan clara como el día. Entonces nuestra naturaleza y nuestro hábito ponen un velo sobre nuestra percepción, y volvemos a una oscuridad casi tan densa como antes. Somos como aquellos que, aunque contemplan destellos frecuentes de relámpagos, aun así se encuentran en la oscuridad más espesa de la noche.
Esto debe ser nuestra creencia cuando tenemos un conocimiento correcto de nuestro propio ser y comprendemos la verdadera naturaleza de todo; debemos estar contentos y no inquietar nuestra mente buscando una causa final determinada para cosas que no la tienen, o que no tienen otra causa final que su propia existencia, la cual depende de la Voluntad de Dios, o, si prefieres, de la Sabiduría Divina.
Los filósofos también suponen que en la Naturaleza no hay nada en vano, de modo que todo lo que no es producto de la industria humana sirve para algún propósito, que puede conocerse o no por nosotros.
Ten en cuenta que para la mente humana hay ciertos objetos de percepción que están dentro del alcance de su naturaleza y capacidad; por otro lado, entre las cosas que realmente existen, hay ciertos objetos que la mente no puede captar de ninguna manera ni de ningún modo: las puertas de la percepción están cerradas para ella.
