Paramahamsa Hariharananda Citas sobre el alma
La respiración fluye constantemente y se une con el alma dentro. Solo a través de la respiración puedes moverte hacia adentro, hacia la presencia divina del alma.
La cultura interior es esencial. Es el camino de la cultura del alma. Disciplina tu vida. Lleva más amor y devoción a tu corazón.
Si percibes la presencia constante del alma en tu vida, entonces obtendrás transformación.
Es el poder de Dios el que actúa a través de ti. El Kriya Yoga te enseña a recordar el alma en cada actividad.
Permanece enfocado en el alma y sé espiritual.
No permanezcas cieg@ como un animal. Abre tu tercer ojo y percibe siempre que eres el alma inmortal.
Aunque Él no tiene forma, Dios dijo que nos hizo a Su imagen. Vivimos como forma, pero el cuerpo tiene un contraparte sin forma. Detrás de este cuerpo visible hay la presencia del alma invisible.
Busca y examina con calma tu alma en cada pensamiento y disposición, sea buena o mala, porque todo proviene del alma.
Debes introspectar para encontrar tus propias faltas y corregirlas. Pregunta dentro de ti. ¿Dónde estás? ¿Estás en la conciencia del alma, o te has desviado de eso?
Muchas personas absorbidas en el mundo externo olvidan el alma y pasan sus preciosas vidas innecesariamente sin ganarse su salvación divina.
La conciencia del alma reduce la conciencia del cuerpo.
Si uno observa todo con atención escrutadora, entonces percibirá que todo es el juego del alma.
Cada día debes preguntarle a tu conciencia si eres espiritual o no, si tu tiempo está pasando en conciencia del alma o no.
Percibe toda materia como el alma viviente y disfruta toda materia como el alma viviente. Entonces tu conocimiento y tu conciencia siempre permanecerán en la conciencia cósmica.
El trabajo es una manifestación viva del alma.
El alma está más allá de los cinco elementos groseros. El alma es el controlador y el conductor de todo.
Para la autorrealización necesitas la ayuda de un alma realizada y, con su ayuda, puedes percibir que tú eres el poder viviente de Dios.
