Mística, teóloga y reformadora española de la orden carmelita, es conocida por sus profundas ideas espirituales y sus escritos sobre la oración contemplativa y la naturaleza de la unión divina. Su trabajo enfatiza la importancia del silencio interior y el cultivo de una relación directa y personal con Dios. Sus enseñanzas sobre la experiencia mística y la transformación interior continúan inspirando a los buscadores de profundidad espiritual en muchas tradiciones.
¡Qué vida tan miserable es esta! No hay felicidad que esté asegurada y nada que no cambie.
Que nada te perturbe, que nada te asuste; aunque todas las cosas pasen, Dios no cambia. La paciencia lo gana todo. Pero no le falta nada a quien posee a Dios; porque solo Dios basta.
Considera seriamente qué tan rápido cambian las personas y cuánta poca confianza se puede tener en ellas; y aférrate a Dios, que no cambia.