Mística, teóloga y reformadora española de la orden carmelita, es conocida por sus profundas ideas espirituales y sus escritos sobre la oración contemplativa y la naturaleza de la unión divina. Su trabajo enfatiza la importancia del silencio interior y el cultivo de una relación directa y personal con Dios. Sus enseñanzas sobre la experiencia mística y la transformación interior continúan inspirando a los buscadores de profundidad espiritual en muchas tradiciones.
Conversar contigo, oh Rey de gloria, no requiere un tercer interlocutor; Tú siempre estás listo en el Sacramento del Altar para dar audiencia a todos. Todos los que te desean siempre te encuentran allí y conversan contigo cara a cara.
Si Dios quisiera elevarnos a la posición de alguien íntimo que comparte sus secretos, deberíamos aceptarlo con alegría.
Desea ver a Dios, teme perderlo y encuentra alegría en todo lo que pueda llevarte hacia Él. Si actúas así, siempre vivirás en una gran paz.
Debe observarse que el amor perfecto de Dios no consiste en esas delicias, lágrimas y sentimientos de devoción que generalmente buscamos, sino en una determinación firme y un deseo intenso de agradar a Dios en todo, y de promover su gloria.