Si tenemos amor y compasión en el corazón, entonces serviremos de todo corazón a quienes sufren por falta de alimento, ropa y refugio.
El amor real es la ausencia completa de cualquier sentimiento negativo hacia cualquiera.
Hoy, la sociedad está sacrificando el amor, los valores y el dharma en su búsqueda de ganancias materialistas.
Solo puedes sentir amor expresándolo.
El amor es el único medicamento que puede sanar las heridas del mundo.
Cuando el amor desborda y se expresa a través de cada palabra y acto, lo llamamos compasión. Ese es el objetivo de la religión.
Si tienes paciencia, entonces también tendrás amor. La paciencia conduce al amor.
Todos somos cuentas ensartadas en el mismo hilo del amor.
El amor y los valores espirituales recibidos de los padres son los activos más fuertes para que un niño enfrente las diversas pruebas de la adultez.
Hijos, deberíamos visitar de vez en cuando las casas de los pobres, los orfanatos y los hospitales. Deberíamos llevar con nosotros a los miembros de nuestra familia y ofrecer ayuda, ocupándonos del bienestar de los internos. Una palabra dicha con amor y preocupación les dará más consuelo que cualquier cantidad de dinero. Eso también hará que se expandan nuestros corazones.
Si nos acercamos a la Naturaleza con amor, ella nos servirá como nuestro mejor amigo: un amigo que no nos fallará.
A medida que realizas buenas acciones de manera desinteresada, el verdadero amor florecerá, lo cual purificará nuestra mente emocional.
Deberíamos aprender a amar a todos por igual, porque en esencia todos somos uno, un solo Atman, un solo alma.
La verdadera felicidad es cuando el amor que está dentro de nosotros encuentra expresión en actividades externas.
Cuando alguien está lleno de Amor y Compasión, no puede trazar una línea entre dos países, dos credos o dos religiones.
El amor espiritual no tiene límites ni fronteras. El amor mundano es superficial y cambiante.
Hay miles dispuestos a morir por su religión, pero solo unos pocos están dispuestos a vivir según sus principios. Debido a su visión estrecha y a la envidia, han pasado por alto la verdadera esencia y el mensaje de la religión: el amor y la compasión.
El gurú no es alguien que esté confinado al cuerpo. Cuando hay amor desinteresado por el gurú, podremos verlo no solo en su cuerpo, sino en cada cosa viva y no viva de este mundo. Aprende a ver todo como el cuerpo del gurú y a servirles en consecuencia.
El amor es nuestra verdadera esencia. El amor no tiene limitaciones de casta, religión, raza o nacionalidad. Todos somos cuentas ensartadas en el mismo hilo del amor. Despertar esta unidad y difundir en los demás el amor que es nuestra naturaleza inherente: ese es el verdadero objetivo de la vida humana.
Reduce la cantidad de pensamientos innecesarios y deja más espacio para que la energía del amor fluya dentro de ti.
Ama a los demás sin ninguna expectativa. Entonces no hay necesidad de ir a ninguna parte en busca del cielo.
El amor sostiene todo.
El amor puro te hace sentir tan ligero como una flor. No sentirás ninguna pesadez ni carga. El ego crea la carga.
En este universo es el Amor lo que une todo. El Amor es la base misma, la belleza y el cumplimiento de la vida.