Todo el mundo anhela la libertad, pero cada criatura está enamorada de sus cadenas; esta es la primera paradoja y el nudo inextricable de nuestra naturaleza.
El estado supremo del amor humano es... la unidad de un alma en dos cuerpos.
Mi Dios es amor y sufre dulcemente por todo.
El amor es la nota clave, la alegría es la música, el conocimiento es el intérprete, el Infinito Todo es el compositor y la audiencia.
Quien ama a Dios encuentra el objeto de su amor en todas partes.
Cada religión ha ayudado a la humanidad. El paganismo aumentó en el ser humano la luz de la belleza, la amplitud y la altura de su vida, su objetivo de una perfección de múltiples facetas; el cristianismo le dio alguna visión del amor divino y la caridad; el budismo le ha mostrado un camino noble para ser más sabio, más amable y más puro; el judaísmo y el islam le enseñan a ser fiel religiosamente en la acción y devoto de Dios con celo; el hinduismo le ha abierto las mayores y más profundas posibilidades espirituales.