Tú solo eres el juez de tu valor y tu meta es descubrir un valor infinito en ti, sin importar lo que piense cualquier otra persona.
Definirte a ti mismo es limitarte. Sin etiquetas, permaneces como el ser infinito.
Cuando vives tu vida apreciando las coincidencias y su significado, te conectas con el campo subyacente de posibilidades infinitas.
Una vez que sabes quién eres realmente, con existir basta. No te sientes superior ni inferior a nadie y no necesitas aprobación porque has despertado a tu propio valor infinito.
Soñar despierto, imaginar y reflexionar. Esa es la fuente de la creatividad infinita.
Tú y yo somos hacedores infinitos de elecciones. En cada momento de nuestra existencia, estamos en ese campo de todas las posibilidades al que tenemos acceso a una infinidad de opciones. Algunas de esas elecciones se hacen conscientemente, mientras que otras se hacen inconscientemente. Pero la mejor manera de entender y maximizar el uso de la ley kármica es volverte conscientemente consciente de las elecciones que haces cada momento.