No entrarás en el paraíso hasta que tengas fe. Y no completarás tu fe hasta que ames a los demás.
Un hombre preguntó a Muhammad cuál era la marca por la cual podría saber la realidad de su fe. Muhammad dijo: “Si te produce placer el bien que has hecho y te entristeces por el mal que has cometido, eres un verdadero creyente”. El hombre dijo: “¿En qué consiste realmente una falta?” Muhammad dijo: “Cuando la acción pincha tu conciencia, déjala”.
Quien desee ser librado del Fuego y entrar al Jardín debe morir con fe en Dios y en el Último Día, y debe tratar a las personas como desea ser tratado por ellas.