Reclama tu lugar bajo el sol y avanza hacia la luz. Las herramientas están ahí; el camino se conoce; solo tienes que darle la espalda a una cultura que se volvió estéril y muerta, y sumarte al programa de un mundo vivo y a un empoderamiento de la imaginación.
Eres un ser divino. Importas, cuentas. Vienes de reinos de un poder y una luz inimaginables, y volverás a esos reinos.
Hay luz al final del túnel. El problema es que ese túnel está en la parte trasera de tu mente. Y si no vas a la parte trasera de tu mente, nunca verás la luz al final del túnel. Y una vez que la veas, entonces la tarea se vuelve potenciarla en ti y en otras personas. Extiéndela como una realidad. Dios no se retiró al séptimo cielo; Dios es como un continente perdido EN la mente humana.