La ilusión desaparecerá a medida que la luz se vuelva cada vez más resplandeciente; desaparecerán, carga tras carga, los montones de ignorancia; y entonces llegará un tiempo en que todo lo demás se habrá desvanecido y solo el sol brillará.
Es nuestra propia actitud mental la que hace que el mundo sea lo que es para nosotros. Nuestros pensamientos hacen que las cosas sean hermosas; nuestros pensamientos hacen que las cosas sean feas. Todo el mundo está en nuestras propias mentes. Aprende a ver las cosas con la luz adecuada.
Quienes se quejan de la pequeña cosa que les ha tocado hacer se quejarán de todo. Siempre quejándose, llevarán una vida miserable y todo será un fracaso. Pero quienes cumplen con sus deberes mientras avanzan, poniendo el hombro en la rueda, verán la luz, y los deberes más altos caerán dentro de su parte.
Los libros sugieren la luz interior y el método para hacerla surgir, pero solo podemos entenderlos cuando nosotros mismos hayamos ganado ese conocimiento. Cuando la luz interior se haya encendido para ti, deja los libros y mira solo hacia adentro. Tienes dentro de ti todo y mil veces más de lo que hay en todos los libros. No pierdas nunca la fe en ti mismo: puedes hacer cualquier cosa en este universo. No te debilites: todo el poder es tuyo.
Ustedes son los creadores de su propia fortuna. Se hacen sufrir, hacen el bien y el mal, y son ustedes quienes se ponen las manos delante de los ojos y dicen que está oscuro. Retiren las manos y vean la luz.