Cuando la elección se plantea entre la cobardía y la violencia, yo aconsejaría la violencia... Prefiero usar las armas en defensa del honor antes que permanecer como el vil testigo de la deshonra.
Ningún problema es tan profundo que no pueda superarse, con la voluntad de todas las partes, mediante la discusión y la negociación, más que mediante la fuerza y la violencia.
Ninguna forma de violencia puede justificarse jamás en una sociedad que desea llamarse decente.