Si puedes adaptarte y equilibrarte en un mundo que siempre se mueve y es inestable, aprendes a ser tolerante con la permanencia del cambio y la diferencia.
La luz que el Yoga arroja sobre la vida es algo especial. Es transformadora. No solo cambia la forma en que vemos las cosas; transforma a la persona que mira.
A veces nuestro cuerpo está dispuesto, pero nuestra mente es débil. A veces nuestra mente está dispuesta, pero nuestro cuerpo es débil. No tengas miedo. Esfuérzate por ampliar tu capacidad, pero no te decepciones contigo mismo. Lo que no nos desafía, no puede cambiarnos.
El cambio no es algo que debamos temer. Más bien, es algo que deberíamos recibir con agrado. Porque sin cambio, nada en este mundo crecería o florecería, y nadie en este mundo avanzaría para convertirse en la persona que está destinado a ser.
Somos un pedacito de cambio continuo, mirando una cantidad infinita de cambio continuo.
El cambio lleva a la decepción si no se sostiene. La transformación es un cambio sostenido, y se logra mediante la práctica.