La muerte es algo inevitable. Cuando un hombre ha hecho lo que considera su deber con su pueblo y con su país, puede descansar en paz. Creo que hice ese esfuerzo y, por eso, dormiré por la eternidad.
El esfuerzo titánico que ha traído la liberación a Sudáfrica y ha asegurado la liberación total de África constituye un acto de redención para el pueblo negro del mundo.
Hemos triunfado en el esfuerzo de implantar la esperanza en el pecho de nuestro pueblo. Entramos en un pacto en el que construiremos la sociedad en la que todos los sudafricanos, tanto negros como blancos, podrán caminar erguidos, sin ningún miedo en el corazón, seguros de su derecho inalienable a la dignidad humana: una nación arcoíris en paz consigo misma y con el mundo.