Cuando atraviesas un período difícil, cuando todo parezca oponerte… cuando sientas que ni siquiera puedes soportar un minuto más, ¡NUNCA TE RINDAS! Porque es el momento y el lugar en que el curso se desviará.
Ni este cuerpo soy yo, ni el alma; ni estas imágenes fugaces que pasan; ni conceptos y pensamientos, ni imágenes mentales; ni tampoco sentimientos y el laberinto de la psique. Entonces, ¿quién soy yo? Una conciencia sin origen, no nacida en el tiempo, ni engendrada aquí abajo. Soy aquello que fue, es y será siempre: una joya en la corona del Divino Yo, una estrella en el firmamento del Uno luminoso.
Ser deseable significa estar cómodo con tu propia ambigüedad. La realidad más ambigua es que somos carne y espíritu al mismo tiempo. Dentro de cada persona hay luz y sombra, bien y mal, amor y odio. Para ser veraz, debes abrazar tu ser total. Una persona que muestra cualidades positivas y negativas, fortalezas y debilidades, no está defectuosa, sino completa.