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Citas sobre la conciencia de Ramana Maharshi

  • La mente de quien medita sobre un solo objeto se vuelve de un solo punto. Y la mente de un solo punto conduce a permanecer en el Ser. El logro real es estar plenamente consciente: darse cuenta de las circunstancias y de las personas que te rodean, moverse entre ellas, pero sin fusionar la conciencia con el entorno. Uno debe permanecer en una conciencia interior independiente.
  • Una vez que la corriente de conciencia del yo se pone en marcha, se vuelve eterna y continua mediante la intensificación.
  • El jnana no se da desde fuera ni por otra persona. Puede realizarlo cada quien en su propio Corazón. El gurú de jnana de cada uno no es más que el Ser Supremo, que siempre revela su propia verdad en cada Corazón a través del ser-conciencia «Yo soy, yo soy». La concesión de conocimiento verdadero por parte de él es iniciación en el jnana. La gracia del Gurú es solo esa conciencia de sí mismo que es tu verdadera naturaleza. Es la conciencia interior mediante la cual él revela incesantemente su existencia. Esta divina upadesa ocurre siempre de manera natural en todos.
  • Si sostienes este sentimiento de “yo” el tiempo suficiente y con la fuerza suficiente, el falso “yo” desaparecerá dejando solo la conciencia inquebrantable del verdadero “yo”, la conciencia misma.
  • Las percepciones de los sentidos solo pueden ser conocimiento indirecto, no conocimiento directo. Solo la conciencia propia es conocimiento directo.
  • Si observas la conciencia con constancia, esa misma conciencia se convierte en el Guru que revelará la Verdad.
  • Tú eres conciencia. La conciencia es otro nombre para ti. Como tú eres conciencia, no hay necesidad de alcanzarla ni cultivarla. Todo lo que tienes que hacer es dejar de estar consciente de otras cosas, de lo que no es el Yo. Si uno deja de estar consciente de ellas, entonces queda solo la conciencia pura, y eso es el Yo.
  • Un hombre no tiene que ir a buscar dónde están sus ojos para poder ver. El corazón está ahí, siempre abierto para ti, si te importa entrar en él, siempre apoyando tus movimientos, aunque quizá no lo sepas. Quizá sea más correcto decir que el Sí mismo es el Corazón. En realidad, el Sí mismo es el centro y está en todas partes consciente de sí mismo como Corazón o conocimiento del Sí mismo.