Tu misma existencia es evidencia de tu creatividad innata. En cada momento co-creas tu realidad a través de tus pensamientos, tus intenciones, tus palabras y tus acciones.
El lenguaje crea realidad. Las palabras tienen poder. Habla siempre para crear alegría.
La sensación física pura, el estatus social, la atracción sexual y sentirte como un ganador son, por lo general, superficiales; por eso la gente los desea repetidamente. El único objetivo que vale la pena alcanzar es la libertad completa de ser tú mismo, sin ilusiones ni falsas creencias. El pasado y el futuro existen solo en la imaginación. Todo lo que hiciste antes no tiene realidad. Todo lo que harás después no tiene realidad. Solo lo que estás haciendo ahora es real.
No retengas ningún impulso bueno. Quizá temas que te excederás y desperdiciarás demasiado, pero esos sentimientos nacen del miedo. En la realidad de Dios, cuanto más das de ti —en el sentir, la generosidad, la autoexpresión, la bondad, la creatividad y el amor— más se te dará.