Zen no es algún arte elegante y especial de vivir. Nuestra enseñanza es simplemente vivir, siempre en la realidad, en su sentido exacto. Hacer nuestro esfuerzo, momento tras momento, es nuestro camino.
Nada de lo que vemos o escuchamos es perfecto. Pero justo ahí, en la imperfección, está la realidad perfecta.
Todas las descripciones de la realidad son expresiones limitadas del mundo del vacío. Sin embargo, nos aferramos a las descripciones y pensamos que son la realidad. Ese es un error.
El ego es una institución social sin realidad física. El ego es simplemente tu símbolo de ti mismo.
Mientras busques algo, obtendrás la sombra de la realidad, no la realidad misma.