La respiración fluye constantemente y se une con el alma dentro. Solo a través de la respiración puedes moverte hacia adentro, hacia la presencia divina del alma.
Fija tu atención en la pituitaria o en la fontanela, desde donde el poder de Dios atrae la respiración. Sé el testigo silencioso de la respiración de Dios.
La respiración es tu vida. A través de la respiración tendrás inquietud o calma. Observa tu respiración: entonces tendrás calma.
El Kriya Yoga se basa en una respiración científica que calma, ralentiza el proceso respiratorio y hace que el aliento fluya dentro de las fosas nasales, no fuera. Mediante la práctica del Kriya Yoga, en poco tiempo la mente se vuelve calmada, quieta y sin pensamientos. La sangre, al absorber suficiente oxígeno y descarbonizarse, trae una vida mejor. Podemos llegar a liberarnos del estrés y la tensión de la vida.
Sin atmósfera, sin aire, no hay creación. Como la respiración es vida, amar la respiración es amar toda la creación viviente.
Cuando la respiración fluye por la fosa nasal derecha, el cuerpo, la mente y el poder del cerebro están todos activos; y cuando fluye por la izquierda, por lo general la mente está menos activa y se vuelve opaca.
Cultiva la pureza y el amor en cada respiración.
Cuando la respiración está calmada, como cuando solo estás escuchando, tu mente está calmada. Transformar tu respiración es la forma más fácil de calmar tu mente y tu vida.