¿Por qué le tienes miedo a la muerte? Donde tú estás, la muerte no está. Donde está la muerte, tú no estás. ¿Qué es eso que temes?
Los hombres son tan poco reflexivos, sí, tan locos, que algunos, por miedo a la muerte, se obligan a morir.
Si la muerte no te causa dolor cuando ya estás muerto, es una necedad permitir que el miedo a ella te cause dolor ahora.
Cualquier medio por el cual uno se libera del miedo a los demás es un bien natural.
Los hombres, creyendo en mitos, siempre temerán algo terrible: un castigo eterno, seguro o probable... Los hombres basan todos estos miedos no en opiniones maduras, sino en fantasías irracionales; están más perturbados por el miedo a lo desconocido que por enfrentar los hechos. La paz de la mente consiste en estar liberados de todos esos miedos.
Lo que temen los hombres no es que la muerte sea aniquilación, sino que no lo sea.
No temas a Dios, no te preocupes por la muerte; lo que es bueno es fácil de conseguir, y lo que es terrible es fácil de soportar.
No hay nada que temer de los dioses; no hay nada que sentir en la muerte; el bien puede alcanzarse, el mal puede soportarse.
La injusticia no es mala en sí misma, sino solo en el miedo y la aprensión de que uno no escapará de quienes han sido establecidos para castigar la ofensa.
Un hombre que causa miedo no puede estar libre del miedo.
¿Por qué debería temer a la muerte? Si yo existo, la muerte no existe. Si la muerte existe, yo no existo. ¿Por qué temería aquello que solo puede existir cuando yo no existo?
No hagas nada en tu vida que te cause miedo si llegara a conocerse por tu vecino.
Es mejor para ti estar libre del miedo acostado en un lecho, que tener un sofá dorado y una mesa rica y estar lleno de problemas.