Nuestra codicia proviene de nuestro miedo a que no tendremos suficiente: ya sea dinero o amor, de lo que nos aferramos. El yoga nos enseña a soltar esos miedos y así darnos cuenta de la abundancia que nos rodea y vive dentro de nosotros.
La mejor manera de superar el miedo es enfrentar con ecuanimidad la situación de la que uno tiene miedo.
El cambio no es algo que debamos temer. Más bien, es algo que deberíamos recibir con agrado. Porque sin cambio, nada en este mundo crecería o florecería, y nadie en este mundo avanzaría para convertirse en la persona que está destinado a ser.
El miedo y el cansancio bloquean la mente. Enfréntalos a ambos, y luego la valentía y la confianza fluirán hacia ti.
La decisión de relajarte en lugar de apretar, incluso ante la impaciencia o el miedo, es una elección consciente y valiente.