El poder es de dos tipos: uno se obtiene por el miedo al castigo y el otro por actos de amor.
Si se va el miedo, no puede haber odio.
El miedo a la muerte nos deja sin valentía y sin religión. La falta de valentía es falta de fe religiosa.
…el servicio no puede tener sentido a menos que uno disfrute haciéndolo. Cuando se hace para aparentar o por miedo a la opinión pública, el hombre se empequeñece y su espíritu se aplasta. El servicio que se ofrece sin alegría no ayuda ni al servidor ni al servido.