Tú eres el testigo de los tres cuerpos: el burdo, el sutil y el causal; y de los tres tiempos: pasado, presente y futuro, y también de este vacío. En la historia del décimo hombre, cuando cada uno contó y pensó que solo eran nueve, cada uno olvidando contarse a sí mismo, hay una etapa en la que creen que falta uno y no saben quién es; y eso corresponde al vacío. Estamos tan acostumbrados a la idea de que todo lo que vemos a nuestro alrededor es permanente y de que somos este cuerpo, que cuando todo esto deja de existir imaginamos y tememos que también nosotros hayamos dejado de existir.
¿Cómo se elimina el miedo? Ramana: ¿Qué es el miedo? Es solo un pensamiento. Si hay algo además del Yo, entonces hay motivo para temer. ¿Quién ve las cosas separadas del Yo? Primero surge el ego y ve los objetos como externos. Si el ego no se eleva, solo existe el Yo y no hay nada externo. Para cualquier cosa externa a uno mismo implica la existencia del que ve dentro. Al buscarlo, se eliminarán la duda y el miedo. No solo el miedo: todos los demás pensamientos centrados en el ego desaparecerán con él.
La actividad afectada por causas como desmayo, sueño, alegría excesiva, aflicción, posesión por espíritus, miedo, etc., va al corazón, su lugar propio.
Si hay algo además del Ser, ¿hay razón para temer? ¿Quién ve la segunda cosa? Primero, surge el ego y ve los objetos como externos. Si el ego no se eleva, solo existe el Ser y no hay una segunda cosa.
Si un hombre considera que ha nacido, no puede evitar el miedo a la muerte. Que descubra si ha nacido o si el Yo tiene algún nacimiento. Descubrirá que el Yo siempre existe; que el cuerpo que nace se resuelve en pensamiento, y que el surgimiento del pensamiento es la raíz de toda travesura. Encuentra de dónde emergen los pensamientos. Entonces podrás permanecer en el siempre presente Yo interior y estar libre de la idea de nacimiento o del miedo a la muerte.