El sentimiento te acerca a la verdad de quién eres más que el pensamiento. No puedo decirte nada que, en lo más profundo de ti, no sepas ya. Cuando has alcanzado cierta etapa de conexión interior, reconoces la verdad cuando la escuchas. Si aún no has llegado a esa etapa, la práctica de la conciencia corporal traerá la profundización necesaria.
Practica la presencia: abraza el lugar donde ocurre la vida.
Aquí tienes una nueva práctica espiritual para ti: no te tomes demasiado en serio tus pensamientos.
Ahora bien, si un maestro te da una práctica, quizá señalaría cuándo ya no la necesitas, o cuando te das cuenta de que ya no la necesitas.