Explore our authors

Citas sobre el alma de San Juan De La Cruz

  • Vive en el mundo como si solo Dios y tu alma estuvieran en él; entonces tu corazón nunca será hecho cautivo por ninguna cosa terrenal.
  • El alma que viaja hacia Dios, pero no se desprende de sus preocupaciones y no calma sus apetitos, es como alguien que arrastra un carro de tierra cuesta arriba.
  • El alma de quien sirve a Dios siempre nada en la alegría, siempre mantiene fiesta, siempre está en su palacio de regocijo; canta sin cesar, con ardor y placer nuevos, una nueva canción de alegría y amor.
  • ¿Quién enseña el alma si no es Dios?
  • Nunca abandones la oración, y si encuentras sequedad y dificultad, persevera en ella precisamente por esta razón. Dios a menudo desea ver qué amor tiene tu alma, y el amor no se prueba con la facilidad y la satisfacción.
  • Dios guía cada alma por un camino separado.
  • Vive en la fe y la esperanza, aunque sea en la oscuridad, porque en esta oscuridad Dios protege el alma. Pon tu preocupación en Dios, porque eres suyo y Él no te olvidará. No pienses que te deja solo, porque eso sería ofenderlo.
  • La contemplación no es otra cosa que una infusión secreta, pacífica y amorosa de Dios, que, si se acepta, encenderá el alma con el Espíritu de amor.
  • El amor no consiste en sentir grandes cosas, sino en tener una gran desapegación y sufrir por el Amado. El alma que está apegada a cualquier cosa, por mucha bondad que pueda haber en ella, no llegará a la libertad de la unión divina. Porque sea una cuerda fuerte de alambre o un hilo delgado y delicado que sujeta al pájaro, no importa: si realmente lo mantiene firmemente, el pájaro no puede volar hasta que se rompa la cuerda.
  • Que mi alma viva como si estuviera separada de mi cuerpo.
  • Todas las facultades del alma y del cuerpo—la memoria, el entendimiento y la voluntad—, los sentidos interiores y exteriores, los deseos del espíritu y de los sentidos: todo obra y trabaja por medio del amor.
  • El alma que camina en el amor ni cansa a otros ni se cansa.
  • La fe es la unión de Dios y el alma.