El gurú no quiere nada del discípulo. Gurú es esa fuerza que mueve un alma hacia la iluminación. Las acciones del gurú nacen de una compasión pura. Como el sol que brilla y vive muy por encima, el gurú da amor espiritual y permanece sin apego.
Todos los seres existen en un estado invisible y luego pasan a un estado de visibilidad. El cambio ocurre solo en la superficie, porque la gloria del Ser que existe por sí misma permanece inalterada; cambiar de forma no afecta la Realidad existente por sí misma. Atman, Alma o el Yo, habita en todo lo perecedero, pero permanece imperecedero.
La espiritualidad nace cuando desaparece la individualidad. Cuando nuestro ego se da cuenta de algo que es más alto que él —el Espíritu individual, o el Alma— entonces nace la espiritualidad.
El Yoga no es una religión. No es solo un sistema de ejercicios para mantener el cuerpo en forma o para curar pequeños trastornos físicos. El Yoga es una disciplina para el desarrollo pleno del alma, la mente y el cuerpo. El Yoga es un enfoque científico y holístico de la vida.
Es imposible comprender lo que existe mediante el razonamiento o los debates intelectuales. La verdad absoluta no puede demostrarse científicamente porque no puede observarse, verificarse ni demostrarse a través de percepciones sensoriales. (…) Por eso los científicos no pueden llegar a ninguna conclusión objetiva sobre la inmortalidad del alma y la vida después de la muerte, y en cualquier caso, nada podría convencerlos. (…) El mundo objetivo es solo la mitad del universo. Lo que percibimos a través de nuestros sentidos no es el mundo en su totalidad. La otra mitad, que incluye la mente, los pensamientos y las emociones, no puede explicarse mediante percepciones sensoriales de objetos externos. (…) El alma no ha sido creada. Es esencialmente conciencia y es perfecta. Tras la disolución del cuerpo burdo, todo permanece latente. El alma sobrevive.
El ascetismo genuino para encontrar el propio alma y para el bien de la humanidad es digno de reverencia.
Fue el Señor Jesucristo quien dijo: «Quien quiera salvar su vida la perderá, pero quien pierda su vida por causa mía la salvará. ¿De qué le servirá al hombre ganar todo el mundo y perder su propia alma?»