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Citas sobre el alma de Paramahamsa Hariharananda

  • La respiración fluye constantemente y se une con el alma dentro. Solo a través de la respiración puedes moverte hacia adentro, hacia la presencia divina del alma.
  • La cultura interior es esencial. Es el camino de la cultura del alma. Disciplina tu vida. Lleva más amor y devoción a tu corazón.
  • Si percibes la presencia constante del alma en tu vida, entonces obtendrás transformación.
  • Es el poder de Dios el que actúa a través de ti. El Kriya Yoga te enseña a recordar el alma en cada actividad.
  • Permanece enfocado en el alma y sé espiritual.
  • No permanezcas cieg@ como un animal. Abre tu tercer ojo y percibe siempre que eres el alma inmortal.
  • Aunque Él no tiene forma, Dios dijo que nos hizo a Su imagen. Vivimos como forma, pero el cuerpo tiene un contraparte sin forma. Detrás de este cuerpo visible hay la presencia del alma invisible.
  • Busca y examina con calma tu alma en cada pensamiento y disposición, sea buena o mala, porque todo proviene del alma.
  • Debes introspectar para encontrar tus propias faltas y corregirlas. Pregunta dentro de ti. ¿Dónde estás? ¿Estás en la conciencia del alma, o te has desviado de eso?
  • Muchas personas absorbidas en el mundo externo olvidan el alma y pasan sus preciosas vidas innecesariamente sin ganarse su salvación divina.
  • La conciencia del alma reduce la conciencia del cuerpo.
  • Si uno observa todo con atención escrutadora, entonces percibirá que todo es el juego del alma.
  • Cada día debes preguntarle a tu conciencia si eres espiritual o no, si tu tiempo está pasando en conciencia del alma o no.
  • Percibe toda materia como el alma viviente y disfruta toda materia como el alma viviente. Entonces tu conocimiento y tu conciencia siempre permanecerán en la conciencia cósmica.
  • El trabajo es una manifestación viva del alma.
  • El alma está más allá de los cinco elementos groseros. El alma es el controlador y el conductor de todo.
  • Para la autorrealización necesitas la ayuda de un alma realizada y, con su ayuda, puedes percibir que tú eres el poder viviente de Dios.