El amor es la única realidad y no es un simple sentimiento. Es la verdad última que yace en el corazón de la creación.
Hay muchos hechos, pero la verdad es una.
Ser franco es fácil cuando no esperas para decir la verdad completa.
La belleza es la sonrisa de la verdad cuando contempla su propio rostro en un espejo perfecto.
La verdad se ve vulgar cuando está demasiado vestida.
Bienaventurado aquel cuya fama no eclipsa su verdad.
Estamos ocultos en nosotros mismos, como una verdad oculta en hechos aislados. Cuando sabemos que ese Uno en nosotros es Uno en todo, entonces nuestra verdad se revela.
El amor no es un simple impulso; debe contener verdad, que es ley.
Creo en un mundo espiritual—no como algo separado de este mundo—sino como su verdad más íntima. Con la respiración que tomamos debemos sentir siempre esta verdad: que estamos viviendo en Dios.