No me importa lo que suceda. Esa es la esencia de la libertad interior. Es una verdad espiritual atemporal: suelta la atadura a los resultados; profundamente dentro de ti, te sentirás bien pase lo que pase.
Solo en el silencio atento puede estar la verdad.
La verdad está más en el proceso que en el resultado.
Hasta que lo falso se vea como falso, la verdad no es.
Lo real está cerca; no tienes que buscarlo; y un hombre que busca la verdad nunca la encontrará. La verdad está en lo que es, y esa es la belleza de ello. Pero en el mismo instante en que la concibes, en el mismo instante en que la buscas, comienzas a luchar; y un hombre que lucha no puede comprender. Por eso debemos estar quietos, atentos, conscientes de manera pasiva.
Adhiérete a la Verdad en lugar de la personalidad, y lleva en el corazón la Verdad en lugar de la autoridad de otro.
Solo cuando la mente está quieta, tranquila, sin esperar, sin aferrarse ni resistir ninguna cosa, es posible ver lo que es verdadero. Es la verdad la que libera, no tu esfuerzo por ser libre.
Cualquier aceptación de la autoridad es, en sí misma, la negación de la verdad.
La verdad es algo que debes ver de inmediato; y para ver algo con claridad debes entregarle tu corazón, tu mente y todo tu ser de inmediato.
La Verdad es una tierra sin camino, y no puedes acercarte a ella por ningún camino, por ninguna religión, por ninguna secta... Debes ser tu propio maestro y tu propio discípulo. Debes cuestionar todo lo que el ser humano ha aceptado como valioso y como necesario.
La realidad de la verdad no se compra, no se vende, no se repite; no puede atraparse en libros. Hay que hallarla momento a momento, en la sonrisa, en la lágrima, bajo la hoja muerta, en el pensamiento errante, en la plenitud del amor.
Solo quienes están en rebelión constante descubren lo que es verdadero, no el hombre que se conforma y sigue alguna tradición. Solo cuando estás preguntando constantemente, observando constantemente, aprendiendo constantemente, encuentras la verdad, a Dios o el amor.
Es la verdad la que libera, no tu esfuerzo por ser libre.