Las personas que se han soltado a sí mismas son tan puras que el mundo no puede dañarlas.
La gracia derrama toda belleza en el alma... El alma significa el mundo.
El ahora en el que Dios hizo el mundo está tan cerca de este tiempo como el ahora en el que hablo en este momento, y el último día está tan cerca de este ahora como lo estuvo ayer.
Los teólogos pueden discutir, pero los místicos del mundo hablan el mismo lenguaje.
La espiritualidad no debe aprenderse huyendo del mundo, ni escapando de las cosas, ni volviéndose solitario y apartándose del mundo. Más bien, debemos aprender una soledad interior en cualquier lugar o con quienquiera que sea. Debemos aprender a penetrar las cosas y encontrar a Dios allí.